Itinerarios del gusto: el ponce

Una mañana de 1614 llegó al puerto de Livorno, que ya representaba por voluntad de los Médicis la puerta y el emporio del mar del Gran Ducado de Toscana, una falúa (velero ligero) sarraceno con algunas bolsas de café y barriles de ron a bordo. 

Estos granos perfumados y misteriosos despertaron inmediatamente el interés de algunos cantineros que en sus tabernas probaron a utilizarlos, agregando ron caliente, con el fin de preparar una bebida fuerte y reconstituyente para los marineros que sufrían el frío a causa del mal tiempo y no podían zarpar al mar.

¡Y qué gran invención! Había nacido el ponce o una mezcla realmente explosiva (citando a Aldo Santini "mezcla de corsario"), capaz de alegrar los ánimos y ayudar en los momentos difíciles, talmente única que todavía hoy existe en las familias de Livorno la costumbre de beberla al final de una buena comida.

Pero Livorno no es solamente la ciudad donde nació el ponce, aquí, en el siglo XIX nacieron los primeros cafés visitados por personas de todos los niveles sociales y de todas las culturas, incluso mujeres, un particular importante, que ofrece una idea de la mentalidad del tiempo y evidencia una vez más el origen cosmopolita y libertario de Livorno.

Es así que antes de Venecia estos locales han sido siempre un lugar donde los ciudadanos y visitantes pueden encontrarse para discutir de todo y por este motivo vale la pena entrar en uno de los tantos bares de la ciudad, como el histórico y pintoresco Bar Civili (Via del Vigna, no muy lejos de la Estación de Trenes). Es aquí que se descubre poco a poco "lo que significa ser de Livorno" y es aquí que inicia el camino de descubrimiento de las tabernas y restaurantes de la ciudad donde se aconseja probar un plato de sabor típico y característico: el "cacciucco"... pero esto es otra historia.

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